- Home
- Información
- La plagiocefalia
La plagiocefalia: qué es, causas y tratamiento
Qué es la plagiocefalia: definición
La plagiocefalia es una deformidad craneal frecuente en los bebés durante los primeros meses de vida. Se caracteriza por el aplanamiento asimétrico de un lado de la parte posterior del cráneo.
Esta condición es la más frecuente dentro de las deformidades craneales posicionales, que ocurren cuando la forma de la cabeza del bebé se ve alterada por una presión externa constante, en una etapa en la que el cráneo todavía es blando y moldeable debido al desarrollo del cerebro.
La plagiocefalia posicional suele aparecer cuando el bebé apoya la cabeza de forma repetida sobre la misma zona, aunque también puede tener causas prenatales. Afortunadamente, las suturas del cráneo permanecen abiertas, lo que permite corregir la deformidad con las herramientas adecuadas.
No debe confundirse con la craneosinostosis, una condición distinta en la que las suturas del cráneo se cierran prematuramente, lo que suele requerir tratamiento quirúrgico.
Causas de la plagiocefalia
La plagiocefalia puede tener distintas causas. Estas son las más frecuentes:
Dormir en posición supina
Desde 1994, se recomienda que los bebés duerman boca arriba para reducir el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS). Esta medida ha sido clave para salvar vidas, pero también ha provocado un aumento de casos de plagiocefalia postural, al mantener la cabeza del bebé apoyada en la misma posición durante largos periodos.
Esto no significa que los bebés deberían dejar de dormir con la cabeza hacia arriba (es la posición más segura), sino que debemos tomar medidas para prevenir estas deformidades.
Tortícolis congénita o adquirida
Hasta 9 de cada 10 bebés con plagiocefalia presentan también algún grado de tortícolis, una condición que limita la movilidad del cuello y hace que el bebé tienda a girar la cabeza siempre hacia el mismo lado. Si no se detecta y trata a tiempo, puede favorecer o empeorar una deformidad craneal.
Un diagnóstico precoz es fundamental para iniciar un tratamiento fisioterapéutico y evitar complicaciones.
Prematuridad
Los bebés prematuros tienen un cráneo aún más blando y pasan más tiempo en incubadoras o en posición supina, lo que aumenta el riesgo de plagiocefalia. Además, sus músculos del cuello suelen estar menos desarrollados, lo que dificulta los cambios posturales espontáneos.
Requieren una vigilancia especial para prevenir la plagiocefalia desde las primeras semanas.
Plagiocefalia de un bebé:
¿cómo detectarla?
Detectar la plagiocefalia a tiempo es fundamental para evitar que la deformidad craneal se agrave y poder corregirla con facilidad. Para ello, debes observar la cabeza del bebé desde arriba. Si notas alguna de las estas señales, es recomendable acudir a un profesional para su valoración:
Orejas desalineadas
Una oreja está visiblemente más adelantada que la otra. Ocurre porque el cráneo se ha aplanado en un lado y ha desplazado su posición.
Frente abultada
El bebé puede presentar una protuberancia visible en la frente o en el lado opuesto al aplanamiento, como una compensación del crecimiento.
Cabeza con forma asimétrica
En lugar de ser redonda, la cabeza tiene forma de paralelogramo o rombo, con un lado más plano. Es uno de los signos más característicos.
Ojo más cerrado o pequeño
En algunos casos, la asimetría puede afectar a la forma de la cara, haciendo que un ojo parezca más pequeño o menos abierto que el otro.
Tratamiento de la plagiocefalia y prevención
La buena noticia es que la plagiocefalia postural puede prevenirse y corregirse en la mayoría de los casos, especialmente si se detecta a tiempo.
Estas son las principales estrategias de prevención y tratamiento de la plagiocefalia:
Reposicionamiento postural
La primera medida recomendada para evitar la plagiocefalia o tratarla en sus fases iniciales es el reposicionamiento. Es decir, alternar la posición de la cabeza del bebé durante el día para reducir la presión y favorecer un crecimiento equilibrado:
- Practicar el Tummy Time (tiempo boca abajo supervisado) varias veces al día desde las primeras semanas de vida.
- Cambiar regularmente la dirección en la que el bebé duerme o mira en la cuna, el cochecito o la hamaca.
- Estimular el giro activo de la cabeza con sonidos, luces o juguetes colocados en distintos lados.
- Si existen barreras como la tortícolis, el reposicionamiento debe estar guiado por un profesional en pediatría.
Cojines especializados
Cuando el reposicionamiento no es suficiente, o como medida de prevención adicional, existen soluciones seguras y eficaces como el Cojín Mimos®, un Dispositivo Médico de Clase I clínicamente probado:
- El Cojín Mimos® ha demostrado una eficacia significativa en la corrección de la plagiocefalia en bebés cuando se combina con el reposicionamiento.
- Su diseño ergonómico permite redistribuir de forma uniforme la presión sobre el cráneo del bebé, evitando que siempre se apoye en la misma zona.
- Está registrado como producto sanitario en la Unión Europea y cumple con exigentes estándares de seguridad y calidad.
- Estudios clínicos avalan su uso como una herramienta efectiva tanto en la prevención como en el tratamiento de la plagiocefalia leve y moderada.
Caso ortopédico
En casos más severos o cuando no se ha actuado a tiempo, el pediatra puede valorar la necesidad de utilizar un casco ortopédico u ortesis craneal. Este tratamiento se indica normalmente cuando:
- La deformidad es severa.
- El bebé tiene más de 4 meses de edad y no ha habido mejoría con otros métodos.
- Las suturas del cráneo siguen abiertas, pero hay menos margen de actuación.
¿Cómo evitar la plagiocefalia?
La clave está en la prevención temprana, la observación activa y el uso de herramientas con respaldo médico.
Dormir boca arriba sigue siendo la posición más segura, pero con prácticas como el reposicionamiento, el uso del Cojín Mimos® y el seguimiento profesional adecuado, es posible corregirla a tiempo.
En Cojín Mimos® ofrecemos una solución segura, certificada y eficaz para proteger el desarrollo del cráneo de tu bebé. ¡Descúbrela ya!